Anarqueologías intervino la mesa de la antesala de El Imparcial con una ficción material que podía tocarse, mirarse y recorrerse desde distintos ángulos. Las piezas aparecían como restos de una civilización imaginada o fragmentos enviados desde un futuro incierto: algunas se afirmaban como reliquias; otras se ablandaban y conservaban la memoria del agua.
La serie mezcla arcillas recolectadas, metales reciclados, piedras y esmaltes experimentales. Brenda Ranieri no excava para fijar lo que fue, sino para escuchar lo que la materia todavía puede llegar a ser. El horno, el fuego y la incertidumbre participan en la construcción de cada forma. Instalada sobre una mesa destinada habitualmente al encuentro, la obra convirtió el espacio en un paisaje compartido y mutable.