Todo lo profundo ama el disfraz explora el camuflaje como estrategia de aparición y supervivencia. La exposición reúne cerámicas y pinturas en las que el ser y la naturaleza forman parte de un mismo tejido: cuerpos que se ocultan para revelarse, superficies que imitan pieles, minerales o vegetación y personajes que parecen surgir de un imaginario interior.
El proyecto entiende la creación como un territorio de juego, investigación y refugio. En obras como Camuflaje, Camulabro, Maremagmun e Il cuore, la materia se transforma en máscara sin quedar fijada a una identidad única. Lo profundo no se ofrece de manera directa; aparece desplazado en texturas, gestos y formas híbridas que mantienen abierta la tensión entre lo visible y lo oculto.